A lo largo de estos cinco años hemos registrado diferentes testimonios de compatriotas, que en diferentes períodos, han tenido que emigrar.
El común denominador de las respuestas obtenidas cuando le preguntamos “¿Por qué te fuiste de Uruguay?”, fue: “...para lograr vivir mejor...”.-
Esta respuesta si la analizamos significa; “en mi país no tenía trabajo”, “ganaba poco”, “no podía mantener a mi familia”, “nos agarró la crisis, quedamos sin trabajo, y debíamos luz, agua, sociedad, alquiler....”.Podríamos seguir transcribiendo amargos testimonios. Pero en definitiva, lo que esto demuestra es que nuestro país a lo largo de éstos últimos 49 años no supo, ni pudo retener a su gente, gente joven, la mayoría, población económicamente activa. Algo debemos haber hecho mal para no poder revertir esta sangría.-
La circulación de personas por nuestra “aldea planetaria” no es mala, lo que es malo es que la persona que emigra lo haga porque sus derechos no son respetados, porque en su tierra no tenga oportunidades y posibilidades de vivir dignamente.
En nuestra sociedad se instauró el “criar a los hijos y despedirlos por el aeropuerto cuando son grandes”. El irse así, es un verdadero exilio, es una violación de derechos a la persona que parte, a la familia que queda y al futuro del país.-
La OIM en su último informe 2008, manifestó que el tema “problema” de las migraciones está íntimamente vinculado a los modelos de desarrollo de los países emisores, y agregamos, que estas políticas terminan por beneficiar a los países receptores, ya que quedó en evidencia, con esta crisis mundial, que quien manda no son los Estados, sino las empresas multinacionales, las que gracias a la inmigración pudieron beneficiarse, reduciendo sus costos operativos.-
La Cumbre de Iberoamérica, realizada en Uruguay en el 2006 fue clara con respecto al tema emigratorio, sólo basta ver algunos de los testimonios de las personalidades políticas que asistieron. Nuestro Presidente, el Dr. Tabaré Vázquez decía: “Quien se va de un país en estas condiciones no lo hace ni por deporte, ni por aventura, lo hace porque condiciones políticas, económicas y sociales le obliga a buscar en otros lugares lo que no encuentran en sus países. Y aquí hay una responsabilidad de todos los países que hoy somos el sujeto central de las migraciones, trabajar fuertemente para actuar sobre las causas que ocasionan estas migraciones”
Que el modelo de desarrollo de un país sea malo y que sólo beneficie a los más poderosos y ricos, quiere decir, que las desigualdades sociales se acrecientan, que la pobreza y la indigencia también, que la violencia se instala y es difícil de terminar, que la corrupción es el pan nuestro de cada día, que se pierden valores, en definitiva, un horrible modelo de desarrollo, hace que las violaciones a los derechos humanos existan, y junto a ellas, la necesidad o la única opción, de los que pueden, optan por emigrar, procurando una vida mejor.
Esto indica que no debemos decir solamente o enorgullecernos que vivimos en democracia, sino que debemos representarlo en los hechos día a día.-
Emigrar no es nada fácil, es como decía un joven compatriota “es empezar de cero”, cuando uno emigra deja atrás vivencias, familiares, amistades, deja atrás un estilo de vida, costumbres y hábitos, se dejan atrás recuerdos colectivos e individuales. Cuando llega al otro lado, debe adaptarse al ritmo de vida, costumbres y hábitos, muchas veces nuevos, y sobre todo debe ser aceptado por una sociedad receptora que ya hace un tiempo, se ha vuelto cada día más xenofóbica.-
El emigrante, con respecto a los derechos humanos, muchas veces, entra en un limbo, en el cual pierde derechos en su tierra y pierde derechos donde reside. El artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos desaparece totalmente. (“Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio y a regresar a su país”)
El emigrante no tiene otra opción, hasta antes de la crisis, cuando florecía el pleno empleo en Europa, el emigrante, se las rebuscaba y lograba acceder a un nivel de vida mejor que en su país de origen. Hasta hoy, parte de su salario regresa a su país de origen, es destinado a sus familiares, para pagar: alquileres de inmuebles, alimentación, vestimenta y educación (PBI).-
Según datos suministrados por el Banco Central del Uruguay, las remesas de dinero superaron los 150 millones dólares, a esto hay que multiplicarlo por dos, ya que la OIM, estima que es el doble de dinero que entra en carácter no oficial.-
Por otro lado no debemos dejar de tener en cuenta, que los uruguayos en el exterior han enviado más de 200 millones de dólares en equipamiento médico, computadoras, donaciones a escuelas, liceos, etc.-
El uruguayo que vive en el exterior, vive nuestro país como si estuviera dentro, y podemos comprobar esto entrando a las páginas y blogs en Internet (la nación se extiende mucho más que las fronteras territoriales), pero paradójicamente, nuestro compatriota tiene vedado hoy, sino puede venir o faltó a dos elecciones, el derecho a votar. Ya más de 150 países han considerado éste tema, y lo han puesto en marcha, incluyendo los países integrantes del MERCOSUR.
Lamentablemente, cómo en muchas otras cosas que suceden en nuestro país, no existe una voluntad política clara, no aparece en ningún programa el tema del voto, no se oyen voces en los discursos políticos, no existen, por ahora, candidatos que públicamente, en esta campaña electoral, expresan su conformidad, sólo hay algunas acciones y voluntades personales.
Los sectores más conservadores y reaccionarios, opinan que el uruguayo que no vive en nuestro país no puede participar, y en lo que va de estos pocos días de campaña, se han escuchado cosas insólitas como por ejemplo; “recordamos a la independencia de Estados Unidos de 1776, quien votaba, era el habitante”, “si votan siempre los que vienen del exterior, es una charla de boliche, pero si votan los quinientos mil, deciden por nosotros que estamos adentro”, hasta se ha escuchado decir, “el voto epistolar no reúne las condiciones de seguridad que se deben tomar para que sea un acto trasparente”, estas expresiones connotan la falta de argumentos sólidos que tienen quienes en definitiva provocaron, con sus políticas de turno, que nuestros compatriotas se fueran.-
Por otro lado, y debemos también tenerlos en cuenta, hay un sector, que se dice ser “progresista” y que tiene una manifestación peor que los conservadores y reaccionarios, que es, el silencio, la ignorancia, la falta de preocupación y de compromiso por el tema. Sólo, hasta el momento, unas pocas personalidades políticas se han manifestado claramente a favor del voto.
Necesitamos enviar mensajes claros y trasparentes a nuestros compatriotas que están en el exterior, el silencio y la falta de opinión no le hace nada bien a nadie, ni a los que estamos dentro, ni a los que están afuera del país. NO alcanza sólo con proponer un plebiscito, sino que también, hay que luchar y defenderlo con argumentos sólidos a diario. Si esto no sucede, podemos correr el riesgo de que el día de la elección nacional, los votos no sean suficientes para que la iniciativa se concrete, y todos sabemos lo difícil que es, después, revocar un pronunciamiento popular.-
En las próximas elecciones tendremos que decidir, entre otras cosas Presidente, legisladores, ley de caducidad, y que nuestros compatriotas que están en el exterior puedan tener la posibilidad de votar en las próximas elecciones nacionales de 2014, sería muy bueno para nuestra democracia que nuestra sociedad reivindique un derecho a todos aquellos que debieron salir de nuestra tierra porque sus derechos humanos fueron lesionados. Sería imprescindible, para que se concrete lo anterior, que todos los legisladores que firmaron la iniciativa de plebiscito, se pronuncien públicamente en todos los actos políticos electorales que se desarrollan en nuestro país.-
Esperemos que nuestros compatriotas que se encuentran en el exterior, no sólo sirvan para enviar remesas, ayudar cuando existen inundaciones, enviar donaciones de equipamiento médico y de computación o para venir a hacer turismo cuando pueden.-
Debemos trabajar todas y todos juntos para que se pueda obtener los votos necesarios para que en el 2014 podamos unir más a la “Nación más allá de nuestra frontera”, y quizás, después también, es bueno pensar en un pronto regreso organizado.-
Jorge Muiño
Jorge.muino@gmail.com
A favor de todos los derechos de los uruguayos en el exterior
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